Supongo que llega el fin de algo muy importante en mi vida, sin contar el paso horrible entre estudiar y currar, cuando termina eso de dejarte llevar por la egb, bup, cou, uni…. y tienes que empezar a elegir realmente que quieres hacer en la vida.
Estos días, el cambio que me toca ahora, lo llevaba bastante bien, es en cierto modo un alivio. Y ahora un minuto me da por sentirme contenta (“lo he intentado”), pero al siguiente me hundo (“he fracasado”).
No escribo tampoco esto para que me digais nada. Si soy sincera, en realidad lo único que necesito y quiero es olvidar, sobre todo cuando estoy con mis amigos. Pero también habeis sufrido más veces mi uso de la marquesina como desahogo…
En cualquier caso, soy sagitario y me toca ejercer como tal. Así que sé que con un poquito de tiempo que pase, veré estos ocho-nueve años muy lejos, al igual que sé, que este cambio tiene que ser para bien, ES PARA BIEN.
Lo único, daros las gracias por toda esta paciencia conmigo durante tanto tiempo: los malos despertares de siesta, las contestaciones bruscas al teléfono con un “estoy reunida!!”, los problemas económicos, la cabeza “en otra parte”, los rollos de internet y ordenadores, las broncas con imprenta, etc., etc.
Siento que hayais tenido que sufrirlo y espero que eso también se quede en esta etapa que llega a su fin.
Quizá, una de las mejores cosas que ha tenido todo esto es precisamente esa: descubrir quien te quiere y te acepta, a pesar de que en algún momento no respondas como debes.
Espero que dentro de un año no diga eso de “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Al contrario, dudo que lo piense siquiera.
Y que conste que sólo lloro por el tema empresa, que encima tampoco es que me pueda quejar precisamente del resto. Pero teneis que entender que es algo más que un trabajo: ha sido mi apuesta, mi ilusión, mi proyecto… hasta que al final se ha convertido en mi agonía.
Besitos a tod@s!!